
La realidad: Una búsqueda para entender la quiropráctica desde dentro
por Dr Heidi Haavik DC, PhD (Autor)| ©2019 152 páginas
Sobre el autor
Heidi Haavik nació en Nueva Zelanda pero creció en Noruega. Es quiropráctica y neurocientífica y lleva 15 años investigando en el campo de la neurofisiología humana. Ha utilizado sofisticadas técnicas de neurociencia para investigar los efectos de los ajustes quiroprácticos de las subluxaciones vertebrales en diversos aspectos de la función cerebral. La Dra. Haavik se licenció en el Colegio Quiropráctico de Nueva Zelanda, en Auckland, en 1999, y se doctoró en la Universidad de Auckland en 2008. Es Directora de Investigación en el NZCC, donde dirige el recién creado Centro de Investigación Quiropráctica. La Dra. Haavik también es profesora adjunta en el Instituto de Tecnología de la Universidad de Ontario en Oshawa, Canadá, y es miembro del Consejo de Investigación de la Federación Mundial de Quiropráctica. La Dra. Haavik ha recibido numerosos premios de investigación y fue galardonada como Quiropráctica del año en 2007 tanto por la Asociación de Quiroprácticos de Nueva Zelanda como por la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio Quiropráctico de Nueva Zelanda. Vive en Auckland (Nueva Zelanda) con sus dos hijos Steffen y Sofie, su prometido Glenn Arthur y sus perros Darcy y Ronny.
Grandes ideas
La subluxación vertebral
Lo que los quiroprácticos entienden por subluxación vertebral es una zona disfuncional de la columna vertebral que afecta negativamente a la salud y el bienestar, debido a su influencia en el sistema nervioso. Uno de los objetivos principales de la atención quiropráctica es detectar y corregir las subluxaciones vertebrales para restablecer el funcionamiento saludable de la columna vertebral y el sistema nervioso. Esto a su vez permite al cuerpo funcionar a su potencial óptimo.
Los primeros quiroprácticos acuñaron el término "subluxación vertebral" para describir áreas de disfunción que se sentían "fuera de lugar" o "atascadas" al palparlas. Esta terminología sugería una "dislocación parcial" o la noción de un "hueso fuera de lugar". Sin embargo, la ciencia moderna ha arrojado luz sobre la verdadera naturaleza de estos fenómenos. En lugar de la dislocación parcial, entendemos que la tensión en los pequeños músculos que se unen a las vértebras individuales es a menudo el culpable. Esta tensión puede deberse a diversos factores, como lesiones, tensión postural o uso excesivo. Los músculos afectados tuercen las vértebras, haciendo que algunas partes sobresalgan y se sientan "desalineadas" o "pegadas" al tacto. Aunque estas zonas pueden estar sensibles y causar molestias durante el movimiento, no necesariamente inducen dolor en reposo. Algunos quiroprácticos prefieren términos alternativos como "disfunción articular" o "restricción articular" para describir esta afección. Sin embargo, en aras de la coherencia, utilizaré el término original "subluxación vertebral" a lo largo de este libro, con más detalles sobre el tema a continuación.
Para empezar, es esencial entender que los quiroprácticos no se limitan a ajustar partes aleatorias de la columna vertebral. Durante una sesión de quiropráctica, es probable que note que evalúan su columna vertebral palpando, moviéndola y posiblemente probando la fuerza muscular. También pueden aplicar presión en distintas zonas de la columna para medir la sensibilidad. En última instancia, los quiroprácticos seleccionan meticulosamente segmentos específicos de la columna vertebral para su ajuste. Estos segmentos elegidos suelen mostrar la correspondiente tensión muscular, sensibilidad a la presión y movimiento anormal de las articulaciones, lo que indica la presencia de una subluxación vertebral en un punto concreto de la columna.
Descubrir el panorama general de la quiropráctica
"Cada órgano de tu cuerpo está conectado con el que tienes debajo del sombrero". Esta perspicaz cita de B.J. Palmer, hijo de D.D. Palmer, pone de relieve la interconexión de nuestros sistemas corporales.
La quiropráctica, creada hace más de un siglo, en 1895, por Daniel David Palmer, tiene un origen fascinante. Palmer afirmó haber devuelto la audición a un conserje sordo, Harvey Lillard, ajustando un segmento de su columna vertebral que estaba "desalineado". De ahí surgió el concepto de que los segmentos vertebrales desalineados interfieren en la función nerviosa y que al ajustarlos de nuevo se restablece dicha función. Sin embargo, la comprensión moderna sugiere que una subluxación vertebral no es simplemente un hueso que está fuera de lugar, sino más bien un hueso que funciona o se mueve de una manera menos que ideal. A lo largo de este libro, profundizaremos en cómo afecta esto a la salud y el bienestar. Hoy en día, con más de un siglo de práctica quiropráctica, hemos adquirido conocimientos más profundos sobre el funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso central. También nos estamos dando cuenta de la importancia del "mapa" preciso del cerebro de los músculos y articulaciones del cuerpo en el espacio tridimensional. En última instancia, gran parte de lo que percibimos como realidad viene determinado por la interpretación que hace nuestro cerebro de la información sensorial procedente de diversos receptores.
El cerebro y el sistema nervioso central
Poseemos miles de millones de células nerviosas, cada una de las cuales forma múltiples conexiones conocidas como sinapsis. En pocas palabras, estas células se comunican excitándose cuando se las estimula, enviando mensajes eléctricos por sus axones a otras células nerviosas mediante la liberación de neurotransmisores.
La forma en que estas células nerviosas se comunican cambia en función de la información recibida de nuestros sentidos, lo que permite al cerebro adaptarse continuamente a nuestro entorno. Esta adaptabilidad se denomina "plasticidad neuronal".
Cuando aumenta o disminuye la información sensorial que llega al cerebro, se desencadenan cambios en la estructura y función de las células nerviosas, lo que influye en sus interacciones con otras células. Esto hace que el cerebro se forme una nueva realidad interior, que puede no coincidir necesariamente con los acontecimientos externos.
En términos más sencillos, las células cerebrales alteran su comportamiento en función de la comunicación que mantienen entre sí.
Lo que también es muy importante entender es que el cerebro rellena los huecos de información con lo que sabe. Un ejemplo de ello es poder leer palabras aunque las letras estén desordenadas.
El papel de la columna vertebral en la adaptación cerebral
Puede parecer sencillo, pero es crucial comprender que cualquier alteración en la información que llega al cerebro puede desencadenar cambios dentro del propio cerebro. Lo que resulta especialmente intrigante es que cuando un segmento de la columna vertebral funciona incorrectamente, parece afectar al modo en que el cerebro interpreta y reacciona a toda la información sensorial. La función de la columna vertebral parece ser un factor en el procesamiento y la integración de la información por parte del cerebro, similar a la forma en que maneja las sombras y las fuentes de luz en las ilusiones ópticas, dando forma a la percepción interna de la realidad. Una teoría sugiere que el cerebro utiliza la columna vertebral como punto de referencia para la posición central del cuerpo. Por ejemplo, al planificar un movimiento, el cerebro debe tener en cuenta la posición de la columna vertebral para mantener el equilibrio y la estabilidad del cuerpo.
La quiropráctica cambia la matriz de tu cerebro
¿Cómo se aplica el concepto de "Matrix" a nuestra vida cotidiana? Nuestro cerebro construye nuestra propia realidad virtual o "matriz" a través de nuestros cinco sentidos. Al procesar la información ambiental a través de estos sentidos y mezclarla con nuestros deseos e intenciones, nuestro cerebro lleva a cabo un amplio procesamiento de fondo, generando una representación virtual de nuestro cuerpo y nuestro entorno. Los investigadores han descubierto que cuando el sistema nervioso se encuentra con estímulos nuevos o desconocidos, experimenta cambios en la forma en que procesa las entradas posteriores. Estas adaptaciones explican en parte cómo las personas pueden recuperar funciones tras sufrir daños en el sistema nervioso, como los causados por accidentes cerebrovasculares. Estudios recientes han demostrado que las adaptaciones de la columna vertebral pueden influir en varios aspectos de la función del sistema nervioso, como los reflejos musculares, el tiempo de reacción y la velocidad de procesamiento de la información. Mis colegas y yo hemos participado activamente en esta investigación, que se detalla en el capítulo seis. Hemos propuesto que los segmentos de la columna vertebral que no se mueven de forma óptima pueden provocar una plasticidad neural inadaptada (cambios cerebrales negativos). Mediante los ajustes de la columna vertebral, pretendemos restablecer los patrones de movimiento normales en estos segmentos, facilitando así un flujo más natural de información de la columna vertebral al sistema nervioso central. Esto, a su vez, permite un procesamiento más coherente de la información entrante por parte de la médula espinal, el tronco encefálico y el cerebro. Creemos que estos mecanismos subyacen a las mejoras observadas en la función del sistema nervioso tras los ajustes quiroprácticos, un fenómeno que se observa a diario en las consultas quiroprácticas de todo el mundo. La comprensión de estos procesos es crucial, ya que puede conducir a mejores explicaciones científicas de cómo el cuidado quiropráctico mejora la función. Esto, a su vez, podría tener implicaciones significativas para el alcance de la práctica quiropráctica, así como para la financiación y la accesibilidad a la atención quiropráctica. Para proporcionar una comprensión más profunda, a continuación profundizaré en algunos principios científicos fundamentales relativos al funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso central, y relacionaré estos conocimientos con los mecanismos del cuidado quiropráctico descritos anteriormente.
Quiropráctica para niños
La atención quiropráctica puede ser especialmente beneficiosa para los niños, como descubrí al principio de mi carrera. A pesar de las dudas iniciales, ver a los niños responder positivamente al tratamiento disipó rápidamente cualquier incertidumbre. Los niños, como los adultos, necesitan una columna vertebral que funcione bien, aunque no sientan dolor. Es esencial enfocar los ajustes de los niños de forma diferente, teniendo en cuenta el desarrollo de su columna vertebral. Se aplica una presión suave, similar a la que se ejerce sobre el globo ocular, en los segmentos disfuncionales, para garantizar la seguridad y la comodidad. Además, los cuidados craneales suaves pueden ser beneficiosos para bebés y niños, ya que contribuyen a su bienestar general. Las observaciones de los niños que reciben cuidados quiroprácticos sugieren una mejora del equilibrio, la coordinación y una reducción de los accidentes. Mis propios hijos, que reciben ajustes con regularidad, muestran una notable coordinación y atletismo, lo que me lleva a creer en los beneficios a largo plazo de la atención quiropráctica para la salud y el desarrollo de los niños.
Si tienes la suerte de nacer en Rotorua, Nueva Zelanda, lo más probable es que te remitan directamente a los quiroprácticos locales. Los doctores John Funnell y Margie Bishop-Funnell se han labrado tal reputación en Rotorua que muchas comadronas y obstetras remiten a mujeres embarazadas y recién nacidos a los Funnell para que les revisen y ajusten la columna vertebral. Espero vivir para ver el día en que esto sea habitual en todas partes.



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